martes, 12 de marzo de 2013

El n-ésimo aire


Por Miguel Rodrigo Saavedra Pérez
VP Investigación F. Ciencias (UNAM)
4to semestre                                                                                                                                                                                                                                                        

La divisa mexicana vive una de sus mejores cotizaciones tras la crisis hipotecaria, manteniéndose  al margen promedio de 12.58 pesos en el mercado interbancario, uno de sus mejores arranques desde 2009, cuando los problemas Estadounidenses concluyeron con la fortaleza del “Superpeso”.

En estos momentos la cara de la moneda nacional se ve favorecida con estándares de solidez y estabilidad, una divisa fuerte pero que diverge de lo que alguna vez fue.
La tendencia variable de nuestra moneda nos permite analizar el brillante desempeño que tuvo en el periodo [2002, 2008],  en dicho periodo, el peso se acoto en un margen de 11.68 unidades como máximo  y 9.87 como mínimo;  con un promedio de cotización de 10.87 que para la mayoría de analistas gubernamentales y privados, obtuvo cotas favorables a las esperadas.

A este fenómeno de prolongada estabilidad y “banda de flotación” que mantuvo al peso en un intervalo con radio de 1.8 unidades son los elementos que permiten definir al “Superpeso”.
Por otro lado, mantendremos tres etapas claras en la evolución de lo que hoy vemos en el mercado de divisas:

Etapa uno, proceso iniciado en el tercer trimestre de 2008 y finalizado en marzo de 2009,  poco después de que el “Superpeso” tocara el ínfimo victorioso, la divisa toco en el mercado interbancario una cotización histórica de cierre de 15.49 unidades, concretamente el 9 de marzo del 2009 el colapso para el “Superpeso”.

Etapa dos,  principiando a la recuperación, iniciada en  junio de 2009 y finalizada en septiembre de 2010, ciclo que mantuvo volatilidad y especulación en el mercado de dinero, aunque con la divisa en 14 unidades por dólar.

Etapa tres, o actual, concluyendo septiembre de 2010 se dio el primer lapso de contagio por parte de la crisis financiera europea, dos años y 5 meses después, el virus persiste en el aire, pero con menor volatilidad, más flujos al mercado mexicano y mayor apreciación del peso.

Así pues, el peso pasa por factores que lo titulan por una moneda fuerte, pero lamentablemente el aire exhibe variables externas que no permiten considerar el periodo actual de apreciación como el regreso del “Superpeso”, “tiempo” implica “estabilidad mundial”, “estabilidad mundial” implica “solidez monetaria”, es decir “tiempo” implica “solidez monetaria”.



*A. Sandoval. 30 enero 2013. Peso fuerte sí, superpeso todavía no. El Financiero, pp.16B

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