Por Miguel Rodrigo
Saavedra Pérez
VP Investigación F. Ciencias (UNAM)
4to semestre
4to semestre
La divisa mexicana vive una de sus mejores cotizaciones tras la crisis hipotecaria, manteniéndose al margen promedio de 12.58 pesos en el mercado interbancario, uno de sus mejores arranques desde 2009, cuando los problemas Estadounidenses concluyeron con la fortaleza del “Superpeso”.
En estos momentos la cara de la moneda nacional se ve favorecida con
estándares de solidez y estabilidad, una divisa fuerte pero que diverge de lo
que alguna vez fue.
La tendencia variable de nuestra moneda nos permite analizar el
brillante desempeño que tuvo en el periodo [2002, 2008], en dicho periodo, el peso se acoto en un
margen de 11.68 unidades como máximo y
9.87 como mínimo; con un promedio de
cotización de 10.87 que para la mayoría de analistas gubernamentales y privados,
obtuvo cotas favorables a las esperadas.
A este fenómeno de prolongada estabilidad y “banda de flotación” que
mantuvo al peso en un intervalo con radio de 1.8 unidades son los elementos que
permiten definir al “Superpeso”.
Por otro lado, mantendremos tres etapas claras en la evolución de lo que
hoy vemos en el mercado de divisas:
Etapa uno, proceso iniciado en el tercer trimestre de 2008 y finalizado en
marzo de 2009, poco después de que el
“Superpeso” tocara el ínfimo victorioso, la divisa toco en el mercado
interbancario una cotización histórica de cierre de 15.49 unidades,
concretamente el 9 de marzo del 2009 el colapso para el “Superpeso”.
Etapa dos, principiando a la recuperación, iniciada en junio de 2009 y finalizada en septiembre de 2010, ciclo que mantuvo volatilidad y especulación en el mercado de dinero, aunque con la divisa en 14 unidades por dólar.
Etapa tres, o actual, concluyendo septiembre de 2010 se dio el primer
lapso de contagio por parte de la crisis financiera europea, dos años y 5 meses
después, el virus persiste en el aire, pero con menor volatilidad, más flujos
al mercado mexicano y mayor apreciación del peso.
Así pues, el peso pasa por factores que lo titulan por una moneda
fuerte, pero lamentablemente el aire exhibe variables externas que no permiten
considerar el periodo actual de apreciación como el regreso del “Superpeso”, “tiempo”
implica “estabilidad mundial”, “estabilidad mundial” implica “solidez
monetaria”, es decir “tiempo” implica “solidez monetaria”.
*A. Sandoval. 30 enero 2013. Peso fuerte sí, superpeso todavía no. El
Financiero, pp.16B

No hay comentarios:
Publicar un comentario